Reflexiones

Hasta muy pronto

Es algo que no se puede explicar, una pasión que absorbe todas las horas del día, hasta el último segundo. Y así, no puedes dejarlo.

Estaría mal si hablásemos de malos vicios, aunque dependería de los ojos con los que lo observásemos. Pero no, hablo de escribir. Que también puede ser un mal vicio. Todo depende del punto de vista desde donde se mire. Depende de lo que se transmita al escribir. Y así, he de colgar esta “entradilla”. Pues, pese a publicarlo en mis redes sociales, no quiero ser egoísta con quienes no me siguen en las redes.

Estaré un “tiempecito” sin publicar dudas, que no es que no las tenga, ahora me asaltan más que nunca. Pero hay que aclararlo todo: Dejaré de escribir por escribir. Y así es la vida, contradictoria, sin porqués que la definan en muchas ocasiones.

El tiempo es limitado. Se nos otorgan veinticuatro horas al día. Algunas las invierto en soñar, otras en dormir. Y ese es uno de los motivos por el cual escribiré otras cosas. Nuevas criaturas de mi puño y letra, pasadas a limpio a golpe de tecla, nacidas, como todo lo que escribo, desde el corazón.

Espero que algún día podáis leerlas, y así el placer será mío, el mayor placer para el que escribe, ¡el de ser leído!

¡Muchas gracias por todo! Volveré…

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